Hoy está descartada cualquier objeción a la existencia de un teatro en la época de los incas. Garcilaso Inca, en la primera parte de sus Comentarios Reales, dice que “los amautas eran los sabios, no carecían en la habilidad de composición de comedias y tragedias, las cuales se representaba en los días de fiestas de grandes solemnidades, ante los reyes y señores de la corte… el argumento de las tragedias versaba siempre sobre hazañas militares, sus batallas y victorias, sobre la proeza y gloria de los soberanos y héroes pasados… las comedias, se referían a la agricultura, a las labores de campo, alas cosa del hogar y la vida familiar”
Pertenece al teatro incaico, el drama Ollantay, que a la vez constituye la obra más popular del arte dramático peruano.